Hacerse la frágil para conquistar a un hombre, trucos y consejos para ligar
Hacerse la frágil para conquistar a un hombre
No hay nada más molesto que fingir para conquistar a un hombre. Por lo menos eso es lo que yo pienso. Esa teoría de que las mujeres nos tenemos que hacer las frágiles y desprotegidas para que un chico nos preste atención y se crea nuestro salvador, me saca de quicio.
La revista EME, que no es más que una copia de esas revistas que nos impone el imperialismo mediatico de la moda, jejejeje,(cosmopolita, vanidades, glamour, marie claire), todas que alguna vez he leido, refuerza esa teoria, que las mujeres tenemos que hacernos las sensibles y vulnerables para poder atrapar a un hombre.
Esto me recuerda una tarde de uno de esos días libres que de vez en cuando tengo. Un chico con el que solía salir (pana solamente), me dice: debo buscar un bombillo con urgencia.
¿Un bombillo, pero para tu casa?
-Si un bombillo pequeño para una lampara. (Claro él no contestó para qué o para quién era el bombillo).
Así que lo acompañé a buscar el fulano bombillo, que para nada era de los ahorradores que la misión energética, reparte de casa en casa. Luego de recorrer como tres comercios finalmente dimos con el bombillo.
El secreto se reveló, era para una chica que aparentemente no tenía tiempo en su vida, para ir a comprar un bombillo y además no sabía colocarlo. La expresión de la chica fue exactamente la que indica la guía de hacerse la mujer frágil: Ahí gracias, ahora cómo lo coloco, por qué no subes a mi casa a poner el bombillo. Es que yo no se como.
Esas palabras derritieron a mi amigo que inmediatamente se debió sentir como el salvador de aquella doncella, que estaba atrapada en la tecnología de cómo poner un bombillo en una lampara. El chico subió y la salvó. Toda una hazalla digna de una película de esas cursis.
Yo me quedé perpleja realmente. Ver como en esta época de libertad e igualdad, una mujer hecha y derecha no sabía como colocar un bombillo era sorprendente. Por su puesto que la chica lo que hizo fue aplicar la norma de la fragilidad, para atrapar al chico (aunque sea para que fuese su sirviente en ese momento), que se creyó todo un heroe.
Y fíjate la cara de frágil funcionó perfectamente. Tengo unas cuantas amigas que dicen que no hay nada más infalible que ese método para volverlos como bobos. Se creen los reyes, los amos y señores, los inteligentes y por su puesto terminan pensando que dependemos tanto de ellos que sólo podremos rendirles adoración. Ponte a creer. Detrás de cada mujer presuntamente frágil se esconde una cuaima que sabe hacer uso de todas las artimañas para embobarlos, quitarles toda su voluntad y hacerlos unos títeres del imperio femenino. Adios.
Hacerse la frágil para conquistar a un hombre: no me la calo.